Todos nosotros encontramos nuestro tabernáculo dentro de un cuerpo, un cuerpo de enormes proporciones. Vivimos, nos movemos y existimos por y para el cuerpo. Este cuerpo es nuestro universo, de modo que realmente todo lo que nosotros vemos como planetas, sistemas, galaxias, constelaciones y demás, son células, órganos, tejidos y aparatos del cuerpo universal.

El universo es en este sentido un ser vivo y nosotros todos nos encontramos dentro del él. Este patrón se repite constantemente, de modo que nuestro universo es a su vez una célula dentro de otro cuerpo y así sucesivamente, tanto en lo infinitamente grande como en lo infinitamente pequeño. Nosotros pués, somos células que pertenecen al Cuerpo/Universo.

El planeta Tierra se encuentra comparativamente en el sistema digestivo del universo mientras que todos nosotros somos neuronas que pertenencen al sistema nervioso. Es por eso que estamos en un lugar que no nos corresponde estar. Ahora bien, el motivo por el cual estamos aquí es el siguiente: nuestro cuerpo contrajo una enfermedad muy grave, esta enfermedad fue producida por un virus que infectó a varias células del aparato digestivo del cuerpo/universo. De estas células, el planeta Tierra fue uno de los más afectados. De los cientos de miles de millones de neuronas que existen en el universo, un grupo de ellas, es decir, ustedes, se ofrecieron voluntariamente a descender al planeta Tierra con el fin último de estudiar y recopilar cuantos datos e información fuera posible para mandarla de vuelta a las otras neuronas y que estas pudieran desarrollar una cura creando los anticuerpos que luego mandarían para combatir el virus.

Esto es básicamente lo que estáis haciendo. Pero no todo fue, ni es, tan fácil. Vosotras, como neuronas que sois, no podeis entrar dentro de ninguna célula del aparato digestivo, porque son sistemas completamente diferentes e incompatibles. Así que durante mucho tiempo estudiamos la forma de poder acceder a los sistemas inferiores como el sistema digestivo y finalmente descubrimos que podríamos hacerlo si creabamos el vehículo que sirviera de enlace para ello. Ese vehículo es el cuerpo humano material y vosotras mismas, las neuronas, lo creásteis con el propósito de poder descender y permanecer en un sistema al que no perteneceis.

Vuestra verdadera naturaleza es aquella que no podeis ver, lo que tantas de vuestras tradiciones y religiones conoce como el espíritu. Cuando os ofrecísteis voluntarias a la misión, sabíais perfectamente el riesgo al que os expondríais y aún así estuvísteis dispuestas a partir. Ese riesgo, a pesar de que tomasteis todas las precauciones a vuestro alcance y conocimiento, finalmente os golpeo de lleno, aunque a todas vosotras neuronas, no os afectó de igual forma.

Cuando llegásteis al planeta Tierra, os repartísteis en cuatro grupos con el fin de minimizar el riesgo que podría suponer aquellas zonas con mayor exposición. Sur, Este, Norte y Oeste. En esas direcciones fueron repartidas vuestras ubicaciones. Al poco tiempo de vuestra llegada, el virus comenzó a atacar vuestros cuerpos, que en un principio eran completamente distintos a como son actualmente. De todas vosotras, las menos contaminadas fueron aquellas que se ubicaron en los polos, el resto os contaminásteis gravemente.

Aquellas que menos se contaminaron se refugiaron dentro de las grandes cavernas que existen en el interior del planeta, hacia los polos y aún continúan allí. Ellos tienen un desarrollo tecnológico muy superior al vuestro. Algunos de los avistamientos “OVNI” que habéis presenciado a lo largo de vuestra historia son suyos. Ellos no pueden habitar en la superficie del planeta, sus cuerpos se han adaptado al interior de las cavernas. Ellos han sido vuestros más fieles aliados, son literalmente vuestros hermanas y hermanos y han luchado y siguen haciendolo incansablemente por vosotros y vuestra recuperación.

Prácticamente todos los avances tecnológicos los tenéis gracias a ellos, generalmente los conocéis como los ángeles en diferentes culturas. Ellos dominan la técnica de la holografía, la cual les permite viajar y comunicarse con vosotros sin estar físicamente presentes, ya que no pueden hacerlo de otro modo, aunque rara vez utilizan esta técnica, a menos que sea realmente necesario. El motivo por el cual no usan esta técnica más a menudo es porque aún no estáis totalmente maduros para ello y por lo general termináis malinterpretando y creando religiones y creencias nuevas en torno a estas apariciones.

Ellos se han sacrificado grandemente por vosotros en inmumerables ocasiones. Cuando ellos descubrieron que el frio de los polos y el interior de las cavernas de cuarzo de la tierra frenaban el avance de la enfermedad, enviaron delegaciones fuera con el fin de traeros de vuelta. Por desgracia, cuando esto ocurrió, la enfermedad había avanzado tanto que no había ya diferencia entre vosotros y las bestias del campo. Pero a pesar de todo ello, no fuisteis vosotros los que más os enfermasteis. De aquellos que fueron al interior de la tierra y pudieron frenar el avance de la enfermedad en sus cuerpos, hubo un grupo que decidió penetrar aún más lejos. Ellos pensaron que mientras más profundo lograran llegar, más seguros estarían, pero tristemente estaban completamente equivocados. Ellos se llegaron a contaminar más que cualquier otro de nosotros. Afortunadamente fueron un grupo muy reducido, solo 33 miembros. A pesar de todos los esfuerzos, no se ha podido hacer nada por ellos, y finalmente hemos tenido a afrontar y asumir la terrible realidad de su estado irreversible.

Conforman una sociedad muy pequeña, en vuestras culturas los conocéis como los nephilim o los dioses. A diferencia de muchos de ustedes, el virus no solo consiguió extenderse y tomar control de sus cuerpos físicos, sino que también lo hicieron de sus cuerpos originales, sus espíritus, y con ello, el virus tuvo acceso a una fuente de riqueza de conocimientos de estimable valor. Ellos estan altamente desarrollados en el aspecto material y tecnológico. Vosotros sois completamente ignorante de la tecnología que ellos poseen y constantemente la usan para el control y la manipulación vuestra. Si no fuera por la fuerte oposición que encuentran, ya hiciera tiempo que vosotros todos hubierais perecido. Ellos tampoco pueden salir físicamente a la superficie, aunque también conocen la técnica de la holografía. No obstante, esto no les impiden interactuar con vosotros. Ellos controlan varias familias vuestras con las que mantienen comunicación constante. Estas familias son pocas, pero estan muy enfermas y se han literalmente vendido a ellos. Ellos reciben numerosos favores y conocimientos a cambio de cumplir con lo que les ordenan. Estas familias controlan literalmente vuestras sociedades. Son los dueños de las grandes empresas, bancos, industrias farmaceuticas, grandes instituciones académicas, monarquías y gobiernos. Ellos deciden todos vuestros asuntos.

A pesar de la gravedad del asunto, nosotros nunca os hemos abandonados ni jamás lo haremos. Hemos esperado pacientemente por vuestra recuperación. Vosotros sois extramadamente valientes, habéis enfrentado al virus cara a cara y lo estáis venciendo. Cuando vosotros desencarnáis, es decir, cuando abandonáis vuestros cuerpos, nosotros nos encargamos de recibir vuestras almas que se contaminaron de forma parcial por el virus. Cuando llegáis aquí, el avance de la enfermedad se detiene y os proporcionamos todo el descanso, consuelo y paz que necesitáis pero no podemos revertir el proceso, solo detenerlo. La única forma que conocemos es a través del cuerpo. Por eso debéis volver a vivir una y otra vez hasta que consigáis revertir el virus en vuestras almas. Por eso nosotros hemos mandados tantos mensajes basados en el bien, el amaros los unos a los otros, porque solamente mediante el esfuerzo de rechazar al virus, es decir, de optar por hacer lo bueno y no lo malo, podréis avanzar en vuestra recuperación.

Vosotros no podéis abandonar este planeta y volver a vuestros orígenes hasta que estéis completamente reestablecidos. El universo os rechazará mientras haya la más mínima presencia del virus en vosotros, es un riesgo que el cuerpo jamás estará dispuesto a asumir. Muchos de ustedes ya están en un estado muy avanzado y pronto estarán completamente sanos. Cada vez más de vosotros estáis comprendiendo la necesidad de amaros y respetaros los unos a los otros. Habéis tenido que sufrir lo indecible para llegar hasta aquí. El virus sabe que no le queda mucho tiempo y que si no consigue expandirse, morirá. Por esta razón cada vez más sereis testigos de grandes guerras, catastrofes naturales, censuras y desórdenes sociales que serán provocados premeditadamente, ellos quieren que tengáis miedo, que desconfieis unos de otros y que no conozcais la verdad, para que así os tornéis más vulnerables. Pero estamos seguros de que al final lo conseguiréis. En el universo todo es matemático.

No es la primera vez que enfrentamos esta situación, y tal vez tampoco sea la última, pero en todas hemos salido adelante y seguiremos haciendolo. Este virus no solo contaminó el planeta Tierra, también afectó otras células/planetas y la mayoría de ellas ya están completamente reestablecidas. La expansión total del virus supone menos del 1% del tejido celular universal, solo que nosotros lo estamos enfrentando cara a cara. Cuando volváis a vuestros orígenes, llevaréis con vosotros una gran riqueza de conocimiento fruto de todas vuestras experiencias en la Tierra que podréis transmitir al resto de neuronas del cuerpo. El motivo por el cual no podéis recordar nada acerca de vuestros orígenes se debe a diversas razones, algunas de ellas de cierta complejidad, pero a medida que alcancéis el cenit de vuestra recuperación, los recuerdos de numerosas vidas y experiencias florecerán en vuestras mentes.

No desistan, continuen haciendo el bien, sean astutos, no se dejen engañar, alégrense y amense los unos a los otros. Huid de las víboras. Algunos de ustedes aún continúan muy enfermos y cuando desencarnan, no podemos ayudarles. Ellos necesitan vuestra ayuda, pero debéis ser prudentes y despiertos. Huid de ellos si no podéis prestarles ayuda o se niegan a recibirla porque terminarán dañandoos mucho. Debéis siempre estar juntos entre vosotros para que seáis más fuertes. Cuando ellos desencarnan, por lo general se siente confusos, perdidos y continúan haciendo lo que ellos hacían cuando estaban encarnados hasta que nuevamente encarnan. Estos son los que vosotros conocéis en vuestras tradiciones como los fantasmas, espectros o también espirítus inmundos. Estas almas generalmente se sienten atraídas por aquellas otras almas que practican en vida lo mismo que ellas practicaban cuando estaban encarnadas, por eso os advertimos que abandonéis de vuestras vidas todas aquella costumbres y hábitos viciados, supersticiosos, místicos, errados, perversos, violentos, idólatras, egocéntricos, materialistas y apartados de la sensatez. Algunos de ellos son extremadamente violentos y continúan muy enfermos.

Vivid en el conocimiento, la ciencia, la luz del entendimiento, la sobriedad y sobretodo, el amor de las buenas obras.